18.12.09

En tierra de nadie (No man´s land)

Aquí dejo un breve comentario sobre la película que le quitó el oscar en 2002 a Amélie como mejor filme de habla no inglesa... y razones había. Muy recomendable!

Una trinchera entre dos líneas enemigas durante la guerra que asoló Bosnia entre 1992 y 1995 se convierte en el telón de fondo de esta película que narra la historia de dos soldados, uno bosnio y otro serbio, que se ven casualmente atrapados en esa tierra de nadie en mitad de dos bandos. Son muchas y complejas las causas que provocaron el estallido de este conflicto pero se relacionan de forma directa con el carácter históricamente multiétnico de un país habitado por bosnios, serbios y croatas, con la existencia de distintos credos religiosos (musulmanes, cristianos ortodoxos y católicos) profundamente arraigados a las diferentes identidades étnicas y con las tensiones políticas generadas tras el fin de la Guerra Fría y la caída del régimen comunista yugoslavo.


Este es el caldo de cultivo para una guerra que irá perfilándose a partir de la declaración de independencia del país con el apoyo de la mayoría bosnia. La respuesta de los serbios pasará por fundar su propia república y los croatas harán lo propio con el establecimiento de una comunidad cerrada. Pequeños enfrentamientos entre las etnias rivales irán expandiéndose hasta degenerar en una guerra en la que las llamadas “limpiezas étnicas” se convierten en un instrumento común para la destrucción del pueblo enemigo y la ampliación del poder territorial. Multitud de miembros de los distintos grupos étnicos son asesinados o expulsados de sus hogares, aunque serán los bosnios a manos de serbios y croatas quienes padecerán con especial crudeza estás sinrazones. 


En tierra de nadie es una crítica voraz a esta guerra fratricida, pero lo es sobre todo a las fuerzas de mantenimiento de paz de Naciones Unidas y más en concreto a la pasividad de su jerarquía, a su ineficaz burocratización, a la inexactitud de sus objetivos y a una postura hipócrita sólo preocupada por una imagen pública cuya trastienda se distancia cada vez más de los problemas reales del conflicto. Los medios de comunicación se reconocen en la película como adalides de la verdad y generadores de presión social a través de su enorme influencia sobre la opinión pública aunque, simultáneamente, dan claras muestras de una gran falta de escrúpulos cada vez que priorizan lo superficial sobre lo trascendente y la noticia sobre la persona.

27.10.09

Gilgamesh, el que veía lo profundo

Considerada como la primera de las grandes epopeyas literarias de la Humanidad, El Poema de Gilgamesh relata las grandiosas hazañas acometidas por este valiente personaje. El extraordinario alcance de esta obra heroica reside no sólo en ser considerada como la narración escrita de mayor antigüedad que se conserva, sino que además plantea por primera vez en el medio textual algunos de los grandes interrogantes que siempre han turbado al pensamiento humano: el significado de la existencia, el desasosiego ante la muerte o la búsqueda de la vida eterna.

Su origen se inscribe en una extensa tradición oral de leyendas y poemas sumerios que pudieron estar inspirados en la figura de un auténtico rey que gobernó en la antigua ciudad mesopotámica de Uruk hacia el 2600 a.C. El cuneiforme, la expresión más temprana de la escritura, será el primer lenguaje que sobre tablas de arcilla proporcionará materialidad a la obra. Una epopeya la de Gilgamesh que sólo conoceremos gracias a copias posteriores y, principalmente, a través de las doce tablillas recuperadas de la biblioteca del S. VII a.C del monarca asirio Asurbanipal.

La universalidad de este texto y el inmenso influjo que ha ejercido a lo largo de una historia de civilizaciones que no escapa al tiempo presente son incontestables. Desde aquellos mitos helénicos que relacionan a dioses y humanos o que celebran la existencia de semidioses heroicos (no olvidemos que Gilgamesh nace de la unión carnal entre la diosa Ninsun y el sacerdote Lillah) hasta, sin ir más lejos, símbolos y mitos judeocristianos extraídos de los textos bíblicos y que forman parte de nuestra cotidianeidad y del imaginario popular, beben directamente de este poema. El relato del diluvio universal o la fábula del árbol prohibido son ejemplos concluyentes de esta enorme influencia.

Cada día, en cualquier rincón del planeta no nos resultará difícil encontrar a alguien que lea, escuche, vea o imagine la historia de un viaje iniciático. Desde los relatos épicos más antiguos hasta las sagas cinematográficas más actuales y sofisticadas, siempre se considerarán reinvenciones del mito que aquí nos ocupa. La historia del éxodo de un héroe hacia un mundo desconocido en busca de respuestas inalcanzables y donde obtendrá, a través de un periplo revelador, un aprendizaje mucho más valioso: la sabiduría que encierran la experiencia y la madurez espiritual. Enseñanzas y valores de un trayecto hacia la verdad que traspasa la individualidad de un sólo hombre para convertirse en el viaje de todo el género humano.

Desde las limitaciones y la vulnerabilidad de nuestra propia existencia nos enfrentamos a un viaje vital en el que al igual que Gilgamesh podremos ser héroes si somos conscientes de nosotros mismos y llegamos hasta lo profundo aprendiendo que la virtud está en la moderación de la sabiduría.




Comentario sobre "La Epopeya de Gilgamesh".
Autor: Anónimo.
Serie Clásicos. Ediciones de Bolsillo.

3.10.09

Maleducados

No es necesario ser ningún iluminado para llegar a la conclusión de que conocimiento es sinónimo de poder y de que a través de la razón y del verdadero aprendizaje se combate la ignorancia y se dota al ser humano de las herramientas que necesita para enfrentarse a la tiranía y a la superstición que nos ahoga, construyendo al mismo tiempo un mundo más justo.

Sin embargo, nadamos en sentido contrario. La sociedad de masas en la que todavía estamos instalados se encargó de sepultar definitivamente estos principios e imponernos un nuevo orden de pseudovalores que nos ha convertido en seres dóciles y maleables por parte de unas élites de poder amparadas en la filosofía del compra y calla. De este modo, la crisis por la que atravesamos se presenta como una oportunidad única no sólo para una transformación del modelo económico sino también para una reformulación de nuestros propios valores que considero debe cimentarse sobre todos los niveles del sistema educativo con especial énfasis en  reconocer a la institución universitaria como actor clave para un efectivo progreso socioeconómico.

La Universidad, altamente considerada en otros países de nuestro entorno, es en España un ente débil sin legitimación social, carente del necesario respaldo administrativo, distanciada de la empresa y reducida a  un mero trámite por el que pasan los estudiantes para obtener en el futuro unas "mejores oportunidades laborales". Pero es algo más. Mucho más.

Debemos recuperar su esencia y transformarla en un foco para el pensamiento y la discusión, en un espacio abierto a la interacción entre sujetos heterogéneos que desde la crítica y la reflexión sienten las bases que nos conviertan en dueños de nosotros mismos. Y defiendo que podemos conseguirlo a través de un incremento cuantitativo y cualitativo en una formación humanista que complemente a la educación específica escogida por el alumno. Paradójicamente, la intención de las autoridades europeas desde aquella ciudad llamada Bolonia pasa por lo contrario, eliminando de raíz cualquier atisbo de pensamiento libre.

¿Y qué pasa con la investigación? No podemos levantar un nuevo sistema basado en el conocimiento si no primordializamos la labor de la Universidad en el terreno de la innovación, si no invertimos en ella y si no creamos centros sólidos capaces de competir en la escena internacional. ¿Serán los futuros Campus de Excelencia el primer paso para conseguirlo? Espero que sí y que no se conviertan en un amalgama de sujetos inconexos sin una estructura férrea ni continuidad en el tiempo. En cualquier caso, el recorte presupuestario de una ya de por sí limitada inversión pública y el uso de la educación como arma arrojadiza en el terreno político no creo que nos ayude en absoluto a alcanzar estos objetivos. Y de sobra es sabido por todos que sin un verdadero y pleno acceso al conocimiento, ellos seguirán decidiendo por nosotros.






29.9.09

al Matadero con Bernarda

Me senté en la butaca con ilusión y algún que otro prejuicio. A mi fascinación casi enfermiza por este texto de Lorca se unía la embriaguez emocional de aquel que por vez primera ve materializado aquello que tantas veces ha podido construir su inventiva. Una tragedia rural que ya se había representado en mi imaginación hasta la saciedad y que ahora se enfrentaba a la visión de otro. Primer gran prejuicio. A esta circunstancia debemos añadir que el único referente audiovisual que de la obra había tenido hasta la fecha era la descomunal adaptación que Mario Camus propuso en el año 1987 para la gran pantalla defendida por un formidable reparto de actrices con la gigantesca Julia Gutiérrez Caba al frente. Esa era mi Bernarda Alba. Y coincidía a la perfección con la construcción mental que tenía del personaje. Segundo gran prejuicio.


Volvamos a las Naves del Español. En una arquitectura escénica que proponía la eliminación de la tercera pared como vehículo para una mejor integración del espectador en la trama, surge un grupo de personajes con los que en ningún momento terminé de familiarizarme (a excepción de la Poncia de Rosa María Sardá). Al margen de una inmaculada puesta en escena y de un diseño de iluminación que contraponía la blancura del espacio con la negrura de las almas que lo poblaban, ni encontré a Bernarda ni encontré a las que se presume sus hijas más agónicas y conflictivas, Martirio y Adela. Interpretaciones estas últimas instaladas en la comodidad de unos pesonajes excesivamente construidos y bien fijados que le arrebataban al texto mucha de su frescura.


Y ella, Nuria Espert (Bernarda), la que debía dominar al resto y que, sin embargo, parecía la dominada. Le sobró gesto, mueca y verso. Le faltó seberidad, tiranía y despotismo. Incluso en los clímax dramáticos no pude evitar el esbozo de una media sonrisa delatora de que algo no me terminaba de encajar. Y aplaudí educadamente. ¿Fueron esos prejuicios los que me impidieron ir más allá? Pudiera ser. En cualquier caso, no cejaré en la búsqueda de mi Bernarda Alba.



La casa de Bernarda Alba.
Autor: Federico García Lorca.
Dirección: Lluis Pasqual.
Naves del Español, Matadero de Madrid.
10 de septiembre - 25 de octubre.

2.9.09

propósito de año nuevo

Se asoma un nuevo septiembre, uno de esos que se resisten a dejar de ser agosto. Un mes denostado en muchos calendarios. Tiempo de flojera y desaliento. Un volver a empezar con el deseo de que acabe cuanto antes. Un cambio demasiado brusco para transición tan corta. Y a pesar de todo esto, no me disgusta. De hecho, siempre lo espero con ganas. Con tantas o más como el que se come las uvas el último día del año. De su año. El mío empezó ayer. Y todo huele a nuevo en esta etapa que arranca. Y quizá haya llegado el momento de bajar de la barrera y apoyar el pie en la arena, suavemente, y sin perder de vista la valla. Por ahora.

Y mejor primer paso que este no he encontrado. Así que desde eso que aquel llamó Docta Ignorantia, con mucho más de ignorante que de docto, me atreveré a compartir lo que me ronde. Sólo espero que esto no se quede en un buen propósito más para el año nuevo...